Autocuidarse es conocerse

Hace un tiempo, creo que para el día de las Madres, escribí un artículo “Mamá VS Colapso” ese artículo nació de una etapa en la que tenía muchos proyectos, muchos pendientes y no había agenda que lograra acomodar mis horas del día. Obviamente me estaba abrumando, y las quejas no me permitían percibir que estaba creando/acumulando más de lo que podía sostener, fue necesario entonces realizar mi ritual de autocuidado.

El Pequeño Príncipe

– una nueva percepción-

Habría jurado yo que El Pequeño Príncipe era de mis lecturas reiteradas. Tantas veces sonreí con sus páginas que de memoria sabía que no se ve bien sino con el corazón, que lo esencial es invisible a los ojos y que las personas serias no tienen tiempo porque andan muy ocupadas. En silencio quizás, he esperado muchas veces porque se me aparezca un niño de la nada, con un dibujo #1 para poder responder, orgullosamente, que se trata de una boa que se tragó un elefante y no de un simple sombrero como todos pensarían.

Mi abuelo es luz

Hace unos días, viendo fotos familiares de hace muchos años, encontré una que me robó un suspiro. Era una foto con mi abuelo. Y aunque repito mucho que las fechas no son importantes, y juro que lo hago para que aprendamos a amar más días en el año, hoy cuando mi teléfono dio las 12, por mi mente pasaron muchos recuerdos.

Mamá debe estar muy triste. Desde acá lo siento.

Dime Espejo Mágico

Afortunadamente existen etapas de evolución. Hace muchos, muchos años yo pensaba que la pareja era un complemento, que había que buscar un compañero que te diera lo que “te faltaba”. Luego me encontré con aquello, muy difícil de asimilar, que todos nacemos completos y que nuestra felicidad no puede depender de nadie. Teoría que apruebo, sin embargo, a este punto creo que es una mezcla de las dos hipótesis anteriores. El otro, sí es un complemento, no para que haga lo que tú no, sino para que te mires y descubras todas aquellas cosas que afectan, que te mueven, que sacan lo peor y mejor de ti. El otro es eso: tu reflejo. Tu luz. Tu sombra.

Encontré mi Ikigai, ¿y tú?

Seguramente, al igual que yo, muchas veces te has hecho esta pregunta:
¿Cuál es el sentido de mi vida?

Cuando Lucas nació y atravesamos por todos nuestros “conflictos”, aparecieron muchos por qué, que solo me llevaron a sufrimiento, a sentirme víctima, a sorprenderme, 1 de cada 50 000 niños en Cuba nacen con Fenilcetonuria, las probabilidades son muy pequeñas y nosotros fuimos parte de ese por ciento pequeñito.

@yanita_lamamadelucas