¿Qué pasa cuando la ansiedad toma el control?

Hace unos días hice una encuesta para saber de qué temas querían que escribieran. La encuesta quedó por orden de puntos: cómo gestionar la paciencia, cómo llegamos a EU y cómo limitar el uso de las pantallas. Creía que lo tenía todo bajo control pero…Entre las rutinas, la organización, los proyectos del hogar y la costumbre de dejarlo todo para el último minuto ayer, por primera vez, abrí la laptop, un documento en blanco y no me salió ni una palabra.

Pensé entonces, lo hago más tarde, cuando todos duerman. Como si no me conociera, como si no supiera que no tener el control me desequilibra. Me acosté y a los 10 minutos tenía un corte digestivo: “la comida no me había caído bien” y estaba muy cansada para ponerme a pensar en ese momento qué era aquello que no había querido digerir o peor que había tragado sin querer. Así que, simplemente, di muchas vueltas hasta que dormí.

Hasta aquí bien el cuento, pero que me sucedió entonces cuando desperté, sabiendo que era martes y que no tenía listo ni un audio del Podcast…Colapsé.

Eran las 7:30 am y parecía que me había tomado una RedBull, empecé a fregar, a recoger, pero comenzaron entonces unas pequeñas taquicardias y entendí que estaba teniendo un ataque de ansiedad.

Paso #1. Agarré mi teléfono y busqué una meditación. Fui a una esquinita que me preparé en el patio para darme amorcito y me regalé 10 minutos de concentrarme en mi respiración, aún sentía que las exhalaciones salían en bloque y no fluidas. Fui observando los pensamientos rándom que pasaban por mi mente, no los juzgué ni les hice caso, solo observé.

El podcast no estaba listo.

No sabía qué iba a contarles

El calendario de publicaciones no tenía ni un día lleno.

Las actualizaciones en el feed no estaban ni pensadas.

Y para añadirle un poco más Adri me recordó que no había sacado dos citas que tenía con la doctora de Lucas

Me levanté solo cuando sentí que podía respirar de una manera tranquila y fluida.

Y justo en ese momento fue que comencé a buscar una solución y no un problema.

Paso #2: Identifiqué que me había sacado de mi centro. No completé nada de lo que me había exigido.

Paso #3: Abrí mi agenda y escribí todos los pendientes que tenía…Los del día no los de toda la vida, que también estresa no terminar la lista de listas.

Comencé a tachar los primeros y solo me quedaba comenzar a escribir el guion para el Podcast, sin embargo, ya había llegado el mediodía y a la 1:00 pm tenía que ir a buscar a Lucas a la escuela para llevarlo a consulta, pero estaba feliz y más tranquila. Me vestí lindo y pensé: puedo ir escribiendo por el camino, y sí, logré avanzar un poco.

Entre el tiempo que estuvimos en el hospital, el tráfico y recoger a mis sobrinas, llegamos a casa a las 7:00 pm. Para ponerle más sazón a mi día y alargar más el proceso de estar ahora cerquita de ti, Lucas tenía 4 tareas, 2 logramos hacerlas mientras paramos a comer algo y las otras dos cuando llegamos a casa.

Quizás creas que esta es una historia sin sentido, pero a mí me ha traído muchas enseñanzas. En otro momento de mi vida, o quizás en un día con menos tolerancia me hubiese roto, pero me permití recordar que el Podcast nació de la necesidad de compartir algo que me hacía feliz. No es necesario entonces, que haga un autosabotaje por no sacarlo el día que dije, si a la semana le quedan otros 5 días.

Cuando pierdo el control sobre las cosas, me pongo ansiosa. No es necesario que reprima esa emoción, pero si es muy importante que aprenda a observarme y si ya sé como voy a reaccionar. Mínimo, debo evitar enfadarme y quejarme por algo que ya sé que va a pasar.

Cuando una situación se nos presenta repetidamente, no es porque tenemos mala suerte, es porque no hemos aprendido la lección que viene a enseñarnos. Esto es un aprendizaje diario, hoy, después de todo estoy tranquila con lo que logré y cómo internamente gestioné mis emociones. La coherencia emocional es precisamente eso, las cosas no siempre van a salir como queremos, pero tú y yo, podemos decidir quiénes queremos ser con relación a eso que está pasando.

2 respuestas a “¿Qué pasa cuando la ansiedad toma el control?”

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