Elegí desde el miedo

Hoy llego por aquí sin avisar, porque he caminado con miedo y temor y quiero compartirles algo. Quiero compartirlo para apoyarme en la toma de conciencia de lo que me está pasando, de cómo lo estoy manejando… y porque sincerarme con ustedes, que tanto amor me dan, seguro, seguro me ayuda a pensar con claridad, y quizás de paso, alguien que se sienta identificado pueda también apoyarse.

Resulta que, el ego hace maravillas. Cuando te desenchufas y vas por la vida en automático, pasa factura. Cuando le pasas por encima a lo que sientes, cuando no te permites soltar, cuando quieres controlar cada cosa, cuando te atribuyes responsabilidades y peor, cuando te sientes culpable por la reacción de los demás, pasan dos cosas fundamentales: te enfermas y te alejas de tu alma. Y yo, sin darme cuenta, crucé los dos límites. Elegí desde el miedo y trajo consecuencias.

Comencé con un pequeño grupo de granitos en la rodilla derecha, parecía del calor, pero en tres días tenia 3 grupos más, y ya no solo granitos, comenzaron a hacerse ampollas, con una picazón insoportable. Busqué en internet y le comenté a un amigo doctor y se relacionaba con algo llamado Herpes Zoster (culebrilla), que es como una reactivación del virus de varicela. Ahora ando en la fase de pomadas y fomentos naturales, pero ayer en la noche por ejemplo, ya no pude dormir bien. La sábana me molestaba, a la picazón se le sumó una sensación de hormigueo y ardor. Por supuesto que rompí a llorar, no solo por el malestar o no dormir cuando quería, sino porque sé que hay algo que no estoy mirando y peor aún, de lo cual no me estoy haciendo cargo.

En toda enfermedad no solamente intervienen factores biológicos, sino también factores emocionales…las situaciones que suponen un estrés para la persona y que no se gestionan adecuadamente pueden terminar afectando el estado físico del cuerpo.

No hay nada que moleste más que saber que el control de la situación es tuyo, porque claro, es más fácil echarle la culpa a otros, o esperar que alguien más resuelva tu vida. Justo aquí entiendo, que estoy acumulando todos los puntos para un autosabotaje de manual. El autosabotaje mental se refiere a la acción de obstaculizar de algún modo la consecución de nuestros deseos y objetivos, impidiéndonos alcanzar nuestro propio éxito. Esto supone una gran contradicción interna, ya que no entendemos por qué queremos y pensamos una cosa, pero terminamos haciendo otra que nos perjudica o que no supone un paso adelante para lograr lo que queremos.

Te comparto algunos tipos de autosabotaje mental con los cuales me identifiqué y ya veremos si te resuenan:

Procrastinación:

Hábito de posponer acciones, de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables por miedo a afrontarlas o pereza a realizarlas.

Excusas:

No puedo hacer eso porque entonces…No es tan fácil como piensas porque…Yo entiendo lo que me dices PERO en realidad…Me encantaría tener más tiempo para…

Las excusas, son justificaciones que limitan nuestro crecimiento, la responsabilidad de nuestras decisiones y acciones y terminan arrinconando al cerebro en parálisis y miedo.

No finalizar las cosas:

Perder la ilusión, la motivación, en mi caso, siempre viene arraigado a que me desconecté de lo que quería. En la primera fase entiendo que hay días, meses, etapas, en las que una no entiende bien que está pasando, pero cuando eso es algo que repites y repites, evidentemente hay un patrón, un impulso que no estoy siguiendo. Siendo consciente de esto, paso a la fase de querer entonces terminar algo. Lo que sucede, es que lo intento corregir en la forma y no en la mente. Las creencias y aprendizajes inconscientes atentan contra nuestra motivación, llenándonos de miedos y dudas.

Perfeccionismo:

El perfeccionismo es la actitud perfecta para no intentar y por ende, fracasar anticipadamente. Esa obsesión de no lanzarse por miedo y temor a no cometer errores nos paraliza.

Realizar las tareas perfectas, cargarme de responsabilidades (por la creencia de que solo salen bien y rápido si lo hago), no dar un paso hasta que todo esté pensado, planificado y escrito. Planes y proyectos que podrían ser, totalmente, alcanzables y el sentimiento de no ser suficiente solo genera frustración y culpa.

Percibo que, en los cuatros tipos de autosabotaje, repito y repito la palabra miedo; como si fuera el factor común. Y aquí, tengo que parar para agradecerte, me han resonado tantas cosas desde que comencé a desahogarme, que puedo palpar más fácil, lo que pienso y no digo. Lo que digo y no hago. Lo que hago y no quiero.

¿Para qué hago esto?

¿Y si me equivoco o hago algo incorrecto?

¿Qué me da miedo, qué quiero evitar? 

¿Cambiaría algo si alcanzo mi objetivo? 

Si vieran una parte de mí que creo que no es aceptable, ¿qué pasaría? 

¿A qué tendría que renunciar?

¿Para quién no es aceptable?

¿Qué consigo para mí cuando me autosaboteo de esta manera? 

Lamento que hoy te muestre solo el conflicto y no la solución. Aún no sé cómo lo resolveré. Puedo empezar por soltar, esa costumbre de querer tenerlo todo bajo control y que me ha llevado al límite. Espero que en menos de lo que imaginemos, las respuestas lleguen. Pedir y confiar para que, en ese momento, estemos completamente abiertos a recibir las señales y por supuesto, a hacer algo con ellas. Prometo, públicamente, contar cómo me va en el proceso. ¡Gracias!

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14 respuestas a “Elegí desde el miedo”

  1. Mi niña linda, siempre te lo digo eres muy sabia. Diste el primer paso, contar lo que llevas dentro y asi quizás puedas intentar mirar desde afuera o al menos replanteartelo todo. Vas a encontrar el camino y cada pequeña meta para lograrlo! Un abrazo grande!!

  2. Has llegado con estas palabras y en casi todas me siento identificada, hace casi cuatro meses que vivo en ese martirio y la enfermedad me ha atacado por no dejar que la boca grite lo que el cuerpo y la mente siente y tampoco he encontrado una solución total a esos sentimientos que atacan y paralizan y no me dejan ver más allá por temor a fracasar, pero aveces pienso que cómo voy a sentirme así si no he intentado ir más allá y pues hay días que salgo y me
    Digo si, tú puedes, eres grande, puedes hacer lo que quieras y de pronto mi propia mente me frena.
    Así que espero leer tu proceso y definitivamente me ayudarás en el mío.

    • Primero, me encantaría decirte que solucionado por completo no está, pero di el primer paso y resultó. Luego quise apresurarme y casi caigo otra vez en la trampa de querer controlarlo todo…así que ahora estoy entregando, confiando y abierta a las señales..

  3. Leyéndote y releyéndote me siento muy identificada. No paro de leer éste artículo. A mí se me ha hecho muy difícil encontrar una solución. Me digo: «hoy voy a intentar no ser así… y para adelante sin miedo alguno»🤔; pero qué, en el transcurso del camino, en lo q avanzan los días llega el momento en q se presenta una situación q me hace volver a sentir miedo y a ser perfeccionista, sobre todo cdo es algo q trata d mi cotidianidad e incluye a mi núcleo familiar. Y no quiero dejarlo en manos d nadie, ni con apoyo al menos porque creo q sólo yo puedo dar la solución adecuada… y ufff! Es muy agotador y agobiante. Por decirte q se me cae el pelo a chorros del estrés. T sigo en la búsqueda d soluciones y si encuentro alguna enseguida t la dejo saber. Bendiciones amiga. Y cómo decía mi abuelita: «Aquí lo único q no tiene solución es la muerte»; «…fe y esperanza.»

    • Eso de creer que mejor que nosotras nadie puede hacer es síndrome de mamás, creo que en lo que somos conscientes de que siempre hay otra manera de ver las cosas, comparto contigo un mensaje que acabo de leer:
      «Es tiempo de aceptar, soltar, cerrar ciclos, dejar de resistirse y fluir»

  4. Excelente artículo. Yani, identificada con todas las maneras de autosabotaje. Hasta que dije ya no más y la que me funcionó fue aprender a soltar y pensar más en mis intereseres como prioridad, no olvidando a los demás pero no anteponiéndolos primero que los míos. Prueba a ver que tal. Espero encuentres el equilibrio. Besos hermosa. Feliz de tenerte por acá por el blog nuevamente.

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