Bienvenido Papá

Queridos padres:

Llevo par de horas tratando de encontrar las palabras precisas. Queriendo agradecer, comprender, dar testimonio, y realmente he creado bien poco.

Es entonces cuando me doy cuenta, que aún cuando pretendo seguir el camino de una crianza diferente, la información que tengo en mis células de la importancia de los padres, se basa en la protección y soporte, en el “sujeto proveedor de necesidades”.

Dime Espejo Mágico

Afortunadamente existen etapas de evolución. Hace muchos, muchos años yo pensaba que la pareja era un complemento, que había que buscar un compañero que te diera lo que “te faltaba”. Luego me encontré con aquello, muy difícil de asimilar, que todos nacemos completos y que nuestra felicidad no puede depender de nadie. Teoría que apruebo, sin embargo, a este punto creo que es una mezcla de las dos hipótesis anteriores. El otro, sí es un complemento, no para que haga lo que tú no, sino para que te mires y descubras todas aquellas cosas que afectan, que te mueven, que sacan lo peor y mejor de ti. El otro es eso: tu reflejo. Tu luz. Tu sombra.

Encontré mi Ikigai, ¿y tú?

Seguramente, al igual que yo, muchas veces te has hecho esta pregunta:
¿Cuál es el sentido de mi vida?

Cuando Lucas nació y atravesamos por todos nuestros “conflictos”, aparecieron muchos por qué, que solo me llevaron a sufrimiento, a sentirme víctima, a sorprenderme, 1 de cada 50 000 niños en Cuba nacen con Fenilcetonuria, las probabilidades son muy pequeñas y nosotros fuimos parte de ese por ciento pequeñito.

¿Qué le dices a tu hijo?

Acababa Lucas de decirme – Mamá, cierra los ojos – lo próximo que sentí fue un pedazo de goma en la cara. Me encolericé. Le quité la pistola. Lo miré y le pregunté, con los decibeles bastante elevados:

  • ¿Por qué hiciste eso?
  • ¿Mamá no te ha dicho que no se tira a la cara?
  • ¡Respóndeme!

@yanita_lamamadelucas