Autocuidarse es conocerse

Hace un tiempo, creo que para el día de las Madres, escribí un artículo “Mamá VS Colapso” ese artículo nació de una etapa en la que tenía muchos proyectos, muchos pendientes y no había agenda que lograra acomodar mis horas del día. Obviamente me estaba abrumando, y las quejas no me permitían percibir que estaba creando/acumulando más de lo que podía sostener, fue necesario entonces realizar mi ritual de autocuidado.

Siempre que me siento así, regreso al ser: camino, recojo flores, limpio, pongo inciensos, me pongo tierra en la cara, miel, me baño en la lluvia, lo que me nazca y salga, como buena bruja que soy y siempre, siempre, termino con un llanto de felicidad insostenible y la sensación absoluta de que en ese minuto mente, cuerpo y alma quieren lo mismo.

Así que decidí que iba a compartir algunas cosas para hacer que no llevaran demasiados recursos ni dinero. Autocuidarse significa detenerse, reconocer nuestras necesidades y hacer algo por nosotros mismos que nos beneficie:

Autocuidado emocional (ideas tomadas del sitio Grupo Geard)

  • Mantener un diario y ser totalmente honesto acerca de tus sentimientos.
  • Darse tiempo para reflexionar y reconocer lo que realmente no está funcionando.
  • Tomarse el tiempo para estar con un amigo o familiar que realmente nos entienda.
  • Aceptar las emociones sin juzgarlas.
  • Meditar.
  • Escuchar música.
  • Reír, viendo una película o videos.
  • Permitirse llorar.
  • Encuentra canales para expresar tus sentimientos: pintar, bailar, escribir.

Autocuidado físico

  • Cocinar una comida nutritiva.
  • Ir a la cama un poco más temprano.
  • Prepararse para el día siguiente desde la noche anterior para dormir un poco más.
  • Hacer yoga.
  • Unirse a una clase y aprender un nuevo deporte.
  • Ir a correr.
  • Caminar.
  • Hacerse mascarilla.
  • Ponerse crema.

Autocuidado intelectual

  • Leer un libro.
  • Hacer un rompecabezas o crucigrama.
  • Ser creativos: escribir, dibujar o tocar un instrumento musical.
  • Mezclar la rutina: tomar una ruta diferente para ir al trabajo, terminar nuestra lista de tareas pendientes en un orden diferente.
  • Comenzar un proyecto que use las manos como tejido, costura o manualidades.
  • Aprende a hacer algo nuevo.
  • Escuchar un podcast educativo sobre algo interesante para ti.

Autocuidado espiritual

  • Mantener una práctica diaria de meditación o atención plena.
  • Asistir a un servicio, ya sea religioso o humanístico.
  • Pasar tiempo en la naturaleza y reflexionar sobre la belleza que te rodea.
  • Agradecer diariamente por lo que tienes en tu vida.
  • Hacer un viaje con el único propósito de fotografiar cosas que te emocione.
  • Hacer un ritual con velas, inciensos, flores, música y todo aquello que te inspire

Autocuidado social

  • Hacer una cita para almorzar o cenar con un gran amigo.
  • Escribir un correo electrónico a alguien que viva lejos, pero a quien extrañas.
  • Unirse a un grupo de personas que comparten tus intereses.
  • Dejar de socializar con aquellos que no te hacen bien.
  • Iniciar una conversación con alguien interesante.
  • Llamar a un amigo.

Todas esas actividades son geniales y recomendadas y seguramente habrán otras tantas que se podrán agregar pero si yo solo comparto eso, que es el medio, es la solución a corto plazo, volveremos a poner la responsabilidad y el poder de decisión en cosas externas, porque no hemos entendido que hay mucho que sanar y que se cambia dentro y entonces repercute fuera.

Así que analicemos varios puntos:
Por qué/Para qué nos exigimos tanto?

La mente del ego nos entretiene en sacrificios, en necesidades, y en la victimización constante, en “mira todo lo que hago y nadie me ayuda”, pero para qué hacemos todo eso? Un Curso de Milagros nos dice: “Tu sacrificio se convertirá en tu amargo resentimiento”. En realidad, el auténtico amor no tiene nada que ver con el sacrificio.

No tienes que poder con todo: porque puedes permitirte sentirte cansada y abrumada y no sentirte culpable con eso.

Escucha a tu cuerpo: cuando guardamos rabia, resentimiento, culpas, preocupaciones, todas esas cargas pesadas se convierten en malestares físicos.

Es normal sentir miedo: tenemos información de situaciones que nos recuerdan el pasado y creemos que así se repetirá. Es importante entonces entender que cuando te sientes así no estás viviendo con la vida sino con la mente. ¿Cuántas veces no te has hecho historias enteras en tu cabeza sobre algo que vas a vivir, sobre una situación que tienes que enfrentar y al final todo sale mejor de lo que esperas? Sin embargo tus pensamientos logran que el cuerpo tiemble, que te duela la panza, que tu corazón se acelere, la mente no entiende si eso es real o imaginario, y tu cuerpo envía las señales para defenderse, de ahí que sea tan importante mantenernos enfocados en pensamientos positivos y sobre todo, dejar que fluya, porque nadie sabe lo que pasará en el minuto siguiente.

Haz un STOP. Controla tus energías a tu favor: no te ha pasado que cuando más cansada estás, cuando tu día ha sido más cargado y convulso, tus niños demandan más atención, riegan más la casa, lloran más? Eso es casi un clásico. ¿Sabes por qué? Porque estás al límite, necesitas descansar y no lo percibes.

Conócete: las mujeres nos hemos dejado decir locas a lo largo de los siglos, locas han sido todas las que no han cumplido con estereotipos, las que han escuchado sus ganas y sus instintos, lo peor es que nos criticamos, nos presionamos, nos aborrecemos, nos culpamos incluso de ser mujer y de “cargar” con todo lo que nos pasa. ¿En serio? ¿Sabes por cuántos ciclos pasamos las mujeres en un mes? Por 4: pre-ovulación, ovulación, pre-mentrual y menstrual y cada una de esas etapas tienen emociones asociadas. Cuatro ciclos como las fases de la luna y como las estaciones del año. Las mujeres estamos conectadas a la naturaleza y no utilizamos esa fuerza. No nos escuchamos, no nos amamos, no nos respetamos y por lo tanto no permitimos que los demás lo hagan.

Normalmente se utiliza un calendario solo para poner la fase menstrual, y te doy un consejo, comienza a utilizarlo para conocerte y entenderte, anota los días que estés tensa, los días irritables, los días en los que te sientes amorosa, los días en que eres creativa, los días con más deseos sexuales, los que menos o ninguno, los días en que no tienes ganas de hacer nada y los días en que te sientes capaz de conquistar el mundo.

Poco a poco irás descubriendo que cada una de estas etapas corresponde a un momento en el mes y será más fácil aceptarlo y disfrutarlo.

Sí hay muchas maneras de despejar, de relajarse, de dedicarse tiempo, de mimarse, y podrás tomar ideas de todas esas que te mencioné arriba. Cuidarse a sí mismo significa preguntarse qué necesito y darse una respuesta honesta, si no empiezas por aceptarte, por respetarte, por amarte, por agradecer cada cosa que tienes en tu vida, por escuchar tus emociones y por conocer cuáles son tus necesidades nunca descubrirás la dicha y el poder tan grande que tienes.

8 respuestas a “Autocuidarse es conocerse”

  1. hermoso, sobre todo la parte el auténtico amor no tiene nada que ver con el sacrificio. me encanto lo del calendario para conocerme , mmm lo voy a aplicar pero yaaa, Muas I love you

    • Esa parte es la que más tiempo nos toma interiorizar, crecimos bajo otro tipo de información y sobre todo en mamis que lo utilizaban mucho…Y lo del calendario es infalible, lo hemos hablado mucho..así que sí, lo tienes muy pendiente 🙂

  2. Mi parte favorita: ..cuatro ciclos como las fases de la luna o como las estaciones del año. las mujeres estamos conectadas a la naturaleza…😍😍😍

  3. Yo hace un tiempo comencé un ritual de agradecimiento, me gusta llamarle así porque me hace sentir que es un gran paso. Todas las noches cuando me voy a dormir doy gracias, gracias por mi pequeño príncipe que tanta felicidad y aprendizaje me ha traído. Aprovecho y doy gracias por todo lo bueno que tengo, por lo afortunada que soy, por las tremendas bendiciones que tengo en mi vida y que normalmente no reparaba en ellas. Esto es en una grandísima parte inspirado por ti!!! Nunca terminaré de agradecerte por dejarme aproximarme a tu «brujería» y descubrir que no estoy tan loca, o mejor, que hay por ahí otras «locas» como yo. Me falta auto cuidado, mucho, y auto aceptación, trabajo en ello, y tu me ayudas mucho. Gracias!!!

  4. Genial!!! Llega este poderoso mensaje en un momento q realmente necesito un «respiro», tengo dos bebes pequeños y es realmente agotador. Voy a tomar en cuenta todos los tips. me encanta la idea del calendario. Y concuerdo al 100% con la conexión mujer-naturaleza, ser mujer debe verse como un inmenso privilegio.

  5. Yo solía ir a la iglesia. Me sentía conectada con Dios en un nivel tan elevado que sin miedo a equivocarme, fue uno de los momentos en que más feliz he sido, porque no tenía miedo a nada, vivía una vida limpia, sin manchas, siendo la mejor versión de mi misma. Pero por encima de todo, dando gracias de todo lo Dios ponía y quitaba de mis manos. Cuando Fabito nació, empecé a dejar de ir, siempre con un pretexto diferente…que si muy lejos, que si el bebé, que si no hay combustible…en fin. El tema es que también deje de dar gracias y comencé a quedarme vacía. Cuando se suponía que debía estar muy feliz x el bebé, mi familia recién creada y demás, lo que realmente estaba sintiendo era una sensación de vacío increíble. Pero pasaron los años y me adapté a mi nueva realidad. Hace tan solo unos días, conversando con un amigo me di cuenta de que ya no daba gracias x nada. Y hoy, Sara me pasa el link de esta publicación tuya y sin dudas, amiga, me iluminaste. Y doy gracias a Dios por tu existencia y por permitirte tocar el corazón de tanta gente. Hoy voy a hacerlo todo al pie de la letra. No se mañana, pero me quedo con el hoy. Gracias Yanita….eres un Ángel.

  6. Yanita, Amo este artículo, 😍🔝
    Es que es algo que venimos arrastrando las mujeres por muchas generaciones, por mandatos, por creencias… es el echo de cargar. Pero lo peor es que la mayoría de las veces es para mostrarle a alguien más: «que soy la heroína, que yo me sacrifiqué, que mira lo que hice por tí». Cuando deberíamos aprender a «soltar» mochilas, a ser coherentes con lo que sentimos y queremos hacer de verdad desde el amor.

    Y por otro lado agradecer por lo que tenemos, por lo que vivimos, nos hace tanto bien! 💚

    Mil Gracias por esto! 😘

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