9 pasos para superar las rabietas

Hace un tiempo hablamos de las rabietas, pero solo quien tiene hijos sabe que a menudo las cosas en casa se descontrolan más de lo que tenemos previsto. En esa ocasión valoramos algunas herramientas para apoyarlos, hoy vamos a entender un poco más por qué caemos en ellas, sí, porque a los adultos también nos dan rabietas y te recordaré 9 pasos para superarlas.

Lo primero será entender qué sienten nuestros hijos cuando atraviesan por un conflicto de emociones:

Lucha interior entre lo que debe/quiere hacer por naturaleza y una incomprensión de sus padres hacia tales actos. Esa ofuscación entre querer una cosa, no entender lo que pasa y el rechazo paterno, es la fuente de la mayoría de las rabietas.

El niño tiene una necesidad no resuelta, está lidiando con una nueva etapa de independencia, entendió que aunque necesita de ti ya puede hacer cosas por sí solo y por lo tanto los intereses pueden ser diferentes y lo más importante no encuentra el modo de conectar contigo.

1- Comprende que el niño no pretende ponerte a prueba o desafiarte.

Esta simple convicción hará que seamos más flexibles con ellos y por lo tanto se evitarán muchos conflictos.

2- Identifica si lo que desea realmente es tan malo y no una creencia nuestra de: «eso no es lo mejor para él/ella».

Por supuesto que no me refiero a algo que pueda atentar contra su vida, pero que hay de malo en querer vestirse solo, o elegir una ropa que no combine, o de jugar un poco más, o de que lo cargues por más tiempo. El hecho de el niño pueda experimentar el resultado de sus acciones sin notar el rechazo paterno hará que no se sienta mal e inseguro.

3- Identifica si hay factores naturales implicados como sueño, hambre, cansancio, sobreestimulación.

4- Utiliza explicaciones previas al acontecimiento.

Aunque tu niño sea pequeño háblale, ponlo a tono con la situación que vivirán: “Iremos a la casa de abuela. Hay muchas cosas bonitas pero que se pueden romper. No podrás jugar con esas cosas pero podrás observarlas mientras yo las sujeto”.

5- No utilices tu “poder” de padre para demostrar quién manda.

Explícale a tu hijo las razones por las cuales estás proponiendo una solución. Lo único que se obtiene intentando que «no se salga con la suya» es un niño sumiso o rebelde dependiendo del tipo y grado de disciplina o autoridad empleada.

6- Podemos expresar nuestra disconformidad, pero no atacamos la personalidad del niño o valoramos negativamente su conducta.

Un niño no es más bueno o malo porque ha hecho una cosa bien o no. Un niño siempre es bueno, aunque a veces no lo entiendas o no te guste lo que ha hecho.

7- Las rabietas se pasan con la edad.

Cuando el niño adquiere autonomía e independencia es capaz de explicarse mejor que a través del llanto y las pataletas. Si hemos sido capaces de explicar el por qué de las decisiones el niño sabrá que no le hace falta pedirlo mal si su petición es razonable. Para adquirir la independencia se necesita seguridad y la seguridad se adquiere con un buen apego. No limite el amor por su hijo. Hazle saber en todo momento que haga lo que haga siempre le queremos y le comprendemos, aunque a veces no estemos de acuerdo.

8- No ignore a su hij@

Muchas veces utilicé esta herramienta, me daba el poder de “no ceder” ante un comportamiento que para mí era inadecuado, permitiendo además, mostrar una calma aparente, sin embargo el niño siente que sus emociones no importan, en el peor de los casos siente que él no importa.

Seguramente muchas veces ha escuchado que lloran para llamar la atención, así que asumimos que si en ese momento acudimos estaremos fomentando ese comportamiento. Imagina que lees una frase, la interpretas y crees que sabes el significado y un día descubres que la frase tenía otra parte que no conocíamos y ahora el significado es completamente diferente…Es lo mismo, aquí falta algo que nadie nos dijo. Si un niño entiende que necesita llorar para conseguir nuestra atención, es que no la estamos prestando. En estos casos, lo que necesita es más atención, no menos.

9- Acompaña a tu hij@

El apoyo emocional dependerá de cómo sea el carácter del niño y tendremos que respetar sus deseos de conectar en ese momento. Si acepta contacto físico podrás abrazarlo, decirle que se siente contigo, acariciarlo. Si rechaza el contacto físico podrás quedarte cerca, a su altura, sin cruzar los brazos, con un lenguaje corporal abierto y esperar.

Les cuento un ejemplo en dos versiones diferentes. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia 😉

Versión 1

Mamá: Lucas ven a hablar por teléfono con tía.


Lucas: No quiero.

Mamá: ¿Cómo que no quieres? Esto está mal. No me gusta que seas así. Tía Mimi te quiere mucho. Voy a decirle que no te hagan el tobogán porque tú no la quieres.

A partir de aquí tenemos dos opciones:

  • Lucas se va para el cuarto llorando. Siente a su madre decir por teléfono que no le gusta que sea así, que tiene que aprender…y muchos otros improperios que atentan contra la confianza y estabilidad de sus emociones.
  • Va hacia el teléfono y habla sin deseos con la tía, ante el miedo de perder el amor de su madre. Quien entonces le dirá: ¡Ves, así me gusta! Con lo que aprende que es bueno y aceptado solo cuando hace las cosas que su madre (o los otros) desean, cuando disfraza sus sentimientos y esto lo aplicará el resto de su vida.

¿Te das cuenta hasta aquí cuántas cosas repercuten en tan solo 5 minutos y que formarán parte de su vida?

Versión 2

Mamá: Lucas ven a hablar por teléfono con tía.


Lucas: No quiero.

Mamá: ¿No tienes ganas de hablar ahora?

Lucas: No. Estoy jugando.

Mamá: Bueno le decimos a tía que ahora estás jugando que luego la llamas. Toda la familia te quiere mucho y por eso les gusta oir tu voz.

Lucas: Pero ahora estoy jugando (carita ñoña)

Mamá: Sí, ya lo entiendo.

A partir de aquí tenemos otras opciones:

  • Lucas percibe que su fundamento fue entendido y que no se le ha valorado negativamente y va por su propia decisión a hablar por teléfono, y dice: “Sí estoy jugando, después hablamos, chao.”
  • Mamá le dice que la familia es muy grande y que a todos nos gusta llamarnos para saber cómo estamos. Te nombro a todos los miembros que llamaremos  e iremos llamando uno a uno en diferentes momentos cuando tengas deseos de hablar con ellos. Con lo que aprende que aunque hay cosas en la que no estemos de acuerdo, mamá entiende sus sentimientos, reconoce además la importancia que tiene la familia y encontramos soluciones que nos benefician a todos.

Recuerda que es su desborde emocional no el tuyo, a menos que ese día hayas tenido momentos difíciles que te hacen tener menos tolerancia y en ese caso es más difícil razonar pero no por la rabieta, que solo fue el detonante, ya tú internamente estabas pataleando. No podemos esperar que nuestros hijos aprendan a controlar sus emociones a la vez que nosotros perdemos control de las nuestras.

Otro artículo relacionado con las rabietas:

16 respuestas a “9 pasos para superar las rabietas”

  1. Me encanto mimi, en mi caso Matti tiene rabietas bastante seguidas normalmente porque quiere todo lo que yo tengo en las manos en el momento en que lo estoy utilizando, ejemplo,si voy a barrer, kiere la escoba, si voy a comer kiere la cuchara y así sucesivamente, casi siempre trato d distraerlo con algo más pero no siempre resulta y no siempre puedo darle lo q kiere tampoco, pues en ocasiones son cosas peligrosas para el,en fin q aún estamos buscando el mejor método para lidiar con las benditas rabietas je y el artículo creo q ayudará en eso. Mil graciasss

    • Ay mi niña 😂 Son algunas herramientas pero ciertamente no tenemos todas las respuestas. La crianza es difícil, cuando son así pequeños como Matti poner la atención en otra actividad funciona a corto plazo. Lo más importante es que sepas que sea cual sea la variante tiene que venir desde la calma y la paz. Y esa es la tarea más difícil y la que debemos superar día a día 🥰

  2. Cuánto de cierto! A veces no sabemos lidiar con las rabietas, y créeme, los resultados pueden llegar a ser catastróficos, sobre todo cdo los adultos se muestran imponentes y no ven el lado del niño, ni lo que quiere y lo que siente. Es muy triste, lo he vivido d cerca con mi familia; por eso trato de ser flexible con mi niña en algunos de estos eventos de rabietas, y con su corta edad para comprender muchas cosas, me ha dado buenos resultados. Gracias Yani por profundizar en el tema, siempre es bueno conocer un poco más. En cuánto a crianza d nuestros hijos se trata, nunca es tarde para el aprendizaje.

    • Así es mamita, y debemos aprender que cuando tratamos mal a un niño o le decimos cosas hirientes eso repercute en toda su vida futura. Los niños no dejan de querer a los adultos, desconfían de su propia benevolencia 🥰 No te preocupes que juntas seguimos aprendiendo.

  3. Por casa estamos en el pico de la curva de las rabietas 😉. A sus dos años y medio, Marce es muy activo, y muy firme en sus propositos, además de que últimamente esta muy irritable. El otro día pensaba que me siento como si tuviera una bomba en las manos, que puede detonar al menor movimiento brusco, y hay días que me manejo con mucho cuidado, y logramos que no explote, pero hay días que me sacude alguna otra cosa y boom, nos explota la bomba que podríamos llamar «Rabieta Marcel»🤦‍♀️ Pero nada, seguimos aprendiendo, y ganando en calma, que estoy totalmente de acuerdo que es siempre el mejor camino, calma, respeto y empatía. Gracias una vez más!

  4. Rebieta. Palabra de orden por estos días pero es cierto que aún con 2 años como el mío entienden los por qué no y por qué sí, y más de una vez me pasó lo de pensar si lo que quiere es tan malo, es un instinto natural de hacernos las rudas cuando en verdad ellos tienen razón. Me encantó.

    • Es así mamita, y me atrevo a decir que el instinto natural no es el de hacernos las rudas, el instinto natural es el de conectar emocionalmente y establecer empatía con ellos, son los años de falsas creencias lo que nos hace pensar en lo contrario.

  5. bella Yani que hermoso artículo… y adoré los ejemplos finales…
    Más allá de las particularidades de cada niño, es esencial que crezcan en ese sentir confiados, amados y comprendidos…
    Feliz de leerte… 🌼

    • Gracias mi amor! Exactamente, siempre habrán cosas en nuestra vida que nos hagan perder el foco, pero nuestros niños no pueden cargar con esas responsabilidades, y deben crecer, como bien dices, amados, confiados y comprendidos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.